La web de una pequeña empresa tiene que explicar con claridad qué hace el negocio y conseguir que el visitante contacte. Todo el diseño se centra en eso.
Suele ser buen momento cuando pasa alguna de estas cosas:
Así lo entendemos nosotros.
Muchas webs de pymes son la misma plantilla con otros colores. El visitante lo nota aunque no sepa explicar por qué, y le da menos confianza.
Diseñada y escrita para un público concreto: tu cliente real, no "todo el mundo". El visitante reconoce que está en el sitio correcto en los primeros cinco segundos.
Las webs corporativas para pymes no necesitan timeline de gran cuenta. Las decisiones se toman en pocas reuniones bien preparadas.
Sale online cuanto antes y evoluciona después. Mejor una web buena viva en dos meses que una web "perfecta" sin publicar en seis.
Si para cambiar una coma hay que pagar una cuota mensual, la web no es realmente tuya.
Al terminar, el código y los accesos son tuyos. Si quieres mantenimiento, se contrata aparte y se sale cuando quieras.
La primera llamada, de media hora, es gratuita: vemos tu web actual y lo que necesitas, y después te enviamos un presupuesto.
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